lunes, 27 de junio de 2011

Indignación

Bien podrán decirme que me lo busqué y sí, tendrán razón, he buscado a estos tipos de frente. Aprovechando una columna de María Jimena Duzán en la que hablaba de la mano negra de la derecha, me encontré con esta joyita. Se trata de una serie de propuestas del movimiento Restauración Nacional al gobierno.

He de admitir que algunas son previsibles, pero sinceramente algunas son indignantes. ¿Será que se creyeron el cuento laureanista de una conspiración masónica, liberal y comunista en contra de las buenas formas tradicionales de la República Católica?

Por el momento no tengo ganas de más, así que solamente marcaré lo que más me llamó la atención, el resto es que opinen ustedes. Ah, no me puse a corregirles los errorcillos que tienen los amiguitos éstos de la derecha; me quedaría sin tiempo, recursos y vida. Así las cosas, en los siguientes diez puntos les pido que obren como una obra de historia oficial colombiana y omitan por un momento el (sic).

1) No al dialogo ni negociación con grupos terroristas.

Exigimos la libertad inmediata por parte de los grupos ilegales, de todos los secuestrados. No respaldamos el chantaje que busca convertir a los secuestrados en mercancía intercambiable por delincuentes presos. No apoyamos los diálogos que se convierten en estrategia dilatante de la misión constitucional del Estado de mantener la Paz, hacer Justicia y Castigar con severidad a los criminales.

2) Pena de Capital para Secuestradores y Cabecillas de grupos Terroristas

Los cabecillas de los grupos terroristas deben ser capturados vivos o muertos. En el primer caso se realizara un pronto juicio publico en un tribunal militar. Aquellos delincuentes que sean hallados culpables por dirigir grupos terroristas y cometer delitos de lesa humanidad serán condenados a la pena capital. Los otros miembros de grupos terroristas mayores de edad serán juzgados según las leyes penales vigentes, sin beneficios de excarcelación, rebaja de penas, amnistias o indultos. Los menores de edad serán puestos a disposición de la Iglesia Católica o Bienestar Familiar para su rehabilitación.

3) Fortalecimiento de la Fuerza Pública y su misión constitucional.

Las fuerzas militares, y la policía son las instituciones Las tienen como misión fundamental la conservación de la soberanía nacional, la defensa de la integridad e independencia del Estado y la garantía de nuestro ordenamiento jurídico. Los miembros de la Fuerza Pública seran juzgados de acuerdo a su fuero por la Justicia Penal Militar. Bajo ninguna circustancia sera sometidos a la justicia ordinaria, y en el caso que asi fuere seran liberados inmedientamente y con inmdemnización por el tiempo que estuviera retenido. Se conformara un Consejo Especial de Guerra, dirigido por el ministro de defensa que deberá ser o haber sido militar destacado por su lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.

4) Ley contra el Terrorismo y el Narcotráfico

Según el DIH en Colombia los 7 puntos para que una fuerza armada sea considerada como beligerante o guerrillera no se cumplen, por tal motivo cuando hablamos de las FARC estamos hablando de una amenaza terrorista. Es necesaria y urgente una acción armónica del Estado contra el terrorismo, que no solo persiga a los criminales de fusil sino aquellos que los siguen ocupando posiciones en el Estado, mediante una ley antiterrorista, que no le de cabida a los métodos armados, políticos y jurídicos en ningún espacio del territorio nacional. Se desmontara la Ley de Justicia y Paz, que promueve la impunidad en la Justicia. No habrá extradición de colombianos.

5) Reforma Judicial

El aparato judicial se modernizara y se reestructurara con el fin que hacerla eficiente. Ningún juicio podrá durar más de 12 meses hasta la absolución o condena de los procesados. Los jueces, fiscales y magistrados seras escogidos por concurso de meritos, que será ejecutado por las facultades de derecho mejor calificadas. Se acaba con la ingerencia en el congreso y del gobierno para postular, elegir o nombras funcionarios de la rama judicial y de los organismo de control. El procurador General y el Fiscal serán elegidos por el Consejo de Estado de una seria de candidatos postulados por las facultades de derecho. El Defensor del Pueblo será elegido por la Corte Suprema de Justicia. La Policía Judicial y el CTI, se fusionaran en una dependencia de Investigación de Delitos de la Central de Inteligencia.

6) Respeto y Defensa de la Soberanía Nacional

Exigimos el respeto a la soberanía Colombiana, y al pueblo Colombiano en general, frente a las intervenciones de otros países, amenazas e injerencias de gobiernos extranjeros como el de la República Bolivariana de Venezuela y los Estados Unidos de Norteamérica. Denunciamos la intervención en asuntos internos de estos países, su apoyo económico a movimientos estudiantiles y partidos políticos, con el fin de imponer un régimen chavista en Colombia. Tampoco respaldamos la violación de la soberanía nacional por parte de EEUU, que con el respaldo gubernamental pretenden traer tropas extranjeras sin sometimiento a la justicia colombiana. Por tal motivo, en defensa de nuestra Nación, nuestras instituciones, a libertad y la democracia , exigimos cortar relaciones con los países auxiliadores del terrorismo.

7) Independencia de las tres ramas del Poder Publico

La Corte Constitucional se elimina, y sus funciones serán asumidas por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Las leyes solo será revisadas por la sala constitucional para emitir fallos de constitucional, en ningún caso podrán modificar o adicionar las leyes. El periodo de los representantes y senadores será de 5 años, renovándose cada años la mitad. El periodo del presidente de la republica será de 5 años, y solo podrá ser reelegido una vez.

8.) Reforma Política

Ningún ciudadano que haya cometido delitos por terrorismo, narcotráfico o corrupción podrá ser elegido o designado para un cargo publico. Los partidos que aprueben o tengan vínculos con grupos terroristas o narcotráfico serán ilegalizados. El Congreso estar compuesto por dos Cámaras: El Senado elegido por votación popular y la Cámara integrados por miembros de las distintas agremiaciones sociales, sindicatos, asociaciones, iglesia católica, jóvenes menores de 30 años, etc.

9.) Defensa de la vida, la familia y la dignidad humana

La vida será inviolable desde su concepción hasta la muerte, quien cometa homicidio no involuntario será obligado a restituir a la familia de la victima lo que el juez ordene, o a trabajos obligatorios de servicio a la comunidad. Los genocidas y asesinos en serie serán condenados a la pena capital. La familia es la institución base de la sociedad, constituida por el vinculo matrimonial entre un hombre y una mujer, debidamente aceptada por la iglesia católica o aprobada por esta si es de otra religión. No serán validas las uniones de hecho, será entre heterosexuales y homosexuales. Quien ejerza reiteradamente la prostitución, el trafico de drogas o el hurto serán sometidos a cárcel no menor de 5 años, sin beneficio de rebaja de penas ni libertad condicional.

10) Bienestar, Vivienda, Salud y Educación

Las familias constituidas legalmente y con hijos tendrán derecho a acceder gratuitamente a un Fondo Nacional de Bienestar Familiar, que se creara con el aporte del 10% a las transacciones financieras y los impuestos a las bebidas alcohólicas y al tabaco. El monto de la financiación será fijada en 10 salario mínimos mensuales por año e incrementada anualmente de acuerdo a la inflación causada.

lunes, 16 de mayo de 2011

La 'tusa'

Marca constantemente el teléfono y pregunta por ella; se hace amigo de los amigos de ella; comenta con insidioso énfasis que no es nada desde que está solo; se rasga las vestiduras cada vez que puede con tal de mostrar su drama; se indigna por el presente basándose en una presunta alegría del pasado en el que se hicieron promesas y que en algún momento fueron oídas y, lo que es peor, hace reclamos a la que en algún momento fue suya.

Tal como un exnovio que no ha comprendido del todo la ruptura y no ha logrado hacerse a una nueva vida, Álvaro Uribe sigue empecinado en mostrar que Colombia no es nada sin él. Su orgullo, ese que demuestra incesantemente a través del Twitter, le hace creer que quien lo sucedió en la Presidencia merece todas las críticas posibles porque no es como él.

Que las Farc por allí, que narcoterroristas por allá, que Andrés Felipe Arias y Agro Ingreso Seguro acullá… No hay un día en el que Uribe no se manifieste y señale, como es propio del expresidente de marras, que los errores que ahora se conocen e investigan no son de su gestión. Aceptar los errores del pasado sería declarar automáticamente su muerte política. Él está vivo... y tuitiando.

Un miedo terrible a una inexistente conspiración contra el capataz salgareño y sus obtusos seguidores es lo que Uribe demuestra cada vez que trina. Pobre. Debe sentirse la soledad cuando semejante popularidad queda desdibujada con cada traza de ira que su dedo incriminador dibuja en el aire. 
 
Debe arder el corazón cuando el nuevo novio desnuda, así sea a regañadientes, los abusos que cometía su predecesor. Debe sentirse turbación cuando van cayendo los múltiples y espurios celestinos de una relación impía.

Más que trinos de ardor, Uribe debería dedicarse a elaborar su duelo por cuenta de poemas en los que su imaginación –grande a la hora de desvirtuar y recrear nuevas realidades a través de un dominio mañoso de la semántica- se evada de la congoja que causa ver el amor de toda una vida irse, satisfecha, con otro quien por amarla no la golpea.

viernes, 6 de mayo de 2011

El eterno regreso


Me he ido antes y una vez más vuelvo. Esta vez bajo una cara de gato que me otorga libertades para decir lo que se me venga en gana. Igual, siempre será fácil descubrirme. Es una tontería, pero son como todas las tonterías: hay alguien que es feliz con ellas, y yo soy feliz con esta.

Espero no tener que volver porque anhelo profundamente no irme (hoy estoy con ganas de promesas que seguramente no podré cumplir, pero que de alguna manera tienen que ser hechas).Pero más allá de esas promesas, vuelvo porque tengo mucho que decir y, porque claro está, tengo muchas ganas por decir lo que se me atraviesa por esta insidiosa cabeza, que no hace otra cosa emitir voces cual radio encendido todo el día.

Una de esas voces me habló de volver, de retomar esa maña de andarlo contando todo y eso hago.

Esta vez, espero gustarles.

viernes, 25 de junio de 2010

Tiempo perdido

A pesar del ánimo belicoso de muchos con quienes he hablado, considero que los ocho años del gobierno Uribe en Colombia han sido desperdiciados.

Álvaro Uribe contó con todo el caudal político y social para poder sacar adelante reformas económicas y sociales que pudieran poner a Colombia en la primera plana de América Latina, combatiendo posiciones de liderazgo con Brasil y México, pero su saña con la oposición, las altas cortes, los vecinos y con la guerrilla malogró ese patrimonio.

Por ejemplo la política económica impulsada por el gobierno nacional, enfocada en un aumento de la inversión extranjera como resultado del fortalecimiento de la seguridad y de la entrega de prebendas fiscales, no pudo levantar las cifras de desempleo que encontró tras el fin del mandato Pastrana. Asimismo, los niveles de informalidad se dispararon a cifras cercanas al 60% sin esperanzas algunas para que ese porcentaje de personas puedan vincularse al mercado laboral con garantías de estabilidad.

La Ley 100, esa misma que impulsó en sus tiempos de senador el ahora Presidente, no aseguró otra cosa que la intermediación de los contratos con lo que e hizo evidente esa malicia indígena según la cual “hecha la ley, hecha la trampa”.

Es más, la que bien podría entenderse como la joya de la corona, la política de seguridad democrática, no atinó a destruir a las FARC en los 18 meses estipulados inicialmente, sin que ello quiera decir que no se las dejó acorraladas y fuertemente golpeadas. Eso sí, los golpes propinados a las FARC demostraron una vez más su proverbial capacidad para adaptarse a las nuevas condiciones que le imponen desde el ejecutivo, llevándolas a resguardarse en Venezuela, Brasil, Ecuador y Panamá.

Asimismo, la bandera anticorrupción que se ondeaba en principio desde Palacio increíblemente terminó por enlodarse en medio del trámite de la primera reelección, puesto que ese caudal político en el legislativo, así como en el constituyente primario, le bastaban para pasar la reelección fácilmente y así seguir con las reformas. Con ello, se hace incomprensible que desde Presidencia se hubiera impulsado la aprobación por medio de la compra de votos, tal y como lo demostró parcialmente la justicia en el caso de Yidis Medina y Teodolindo Avendaño.

Pero como si eso no hubiera sido suficiente, los escándalos de las interceptaciones ilegales, en un comienzo descubiertas en la Policía (cuya investigación al parecer quedó en veremos) y luego con el DAS y la UIAF, evidenciaron un manejo como mínimo errático —por no decir malintencionado— de las instituciones de inteligencia del Estado dependientes de la Casa de Nariño.

Otro de los enormes desastres de esta administración que termina es la incapacidad por adelantar obras de infraestructura con las que el país lograra salir adelante después de un atraso de más de 40 años en puertos y carreteras, y más con las miras puestas en la aprobación indiscriminada de tratados de libre comercio. Así las cosas, la tarea quedó a medias: se abrieron las puertas al comercio exterior pero no hay formas para llegar a ellas.

Con ello, los 7 millones de votos que obtuvo Uribe podrán verse como desperdiciados cuando el gobierno que eligieron dio más pantalla, escándalo y vergüenzas que ejemplos de buen gobierno.